SPIELER, REINHARD
Max Beckmann (1884-1950) encontró su tema central en la soledad del hombre del siglo XX, amenazado por la catástrofe y dividido entre el materialismo y la libertad de mente y espíritu. Sus primeros cuadros mostraban la influencia del impresionismo, con una preponderancia de los temas bíblicos, históricos y alegóricos. La Primera Guerra Mundial le causó una profunda impresión: en algún lugar entre el impresionismo y la Neue Sachlichkeit (Nueva Objetividad), las formas concisas y los contornos duros en sus memorables pinturas y obras gráficas mostraban al hombre al límite de la resistencia física y mental. Más tarde, la dureza y sensibilidad de su estilo se suavizó y sus colores se volvieron más radiantes, pero la monumentalidad permaneció. Teatro, circo y music hall se convirtieron en parábolas de la existencia humana. El trabajo de Beckmann se preocupa por las condiciones fundamentales de la existencia humana y el trágico enredo del ser humano dependiente de los caprichos de los dioses, la sexualidad y la sociedad. Su implacable búsqueda de conocimiento, su inflexible dedicación a la obra y su confianza en el poder de su forma y color proporcionan a su trabajo su carácter distintivo y fascinante, y le han otorgado un lugar destacado entre los artistas del siglo XX.