MARÍA APARISI GALÁN
La interrelación entre la sexualidad y la raza se remonta al pasado decimonónico estadounidense, punto clave en la articulación de una nación y una subjetividad racialmente pura, separada de los crímenes sexuales esclavistas cometidos por la población blanca. Asimismo, cobra especial relevancia en el terreno cinematográfico musical de los años treinta, por dos motivos: el cine es un aparato ideológico cuyo funcionamiento depende del deseo de la persona espectadora, y la década de los treinta del siglo XX constituye un punto de explosión de la popularidad de las expresiones artísticas afroamericanas, aspecto que subraya cierto deseo más allá de lo sexual. La industria cultural pretende comercializar tales expresiones, por lo que deberá articular una serie de técnicas que contengan este tipo de mestizaje y subrayen la superioridad racial en este ámbito.
Cine musical y mestizaje racial. El blackface en el Hollywood de los años treinta trata de resolver la relación entre el proceso de subjetivación del individuo blanco y el del individuo afroamericano, la aparición de construcciones discursivas que genera dicha interacción, el papel de la corporalidad racial y la forma en la que estas construcciones penetran en la representación cinematográfica musical hollywoodense.