GARCIA-CARRIAZO ANGELES JIMENEZ
La Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar prevé la posibilidad de que los Estados ribereños amplíen su plataforma continental hasta el borde exterior del margen continental. Se crea así un espacio marino suplementario donde los Estados pueden explorar y explotar los recursos naturales allí presentes. Los intereses que subyacen a estos anhelos de ampliación son de tipo tanto económico como político. El lecho y el subsuelo marino cuentan con recursos minerales y energéticos sumamente atractivos. Además, la ampliación de la plataforma supone un afianzamiento de la autoridad del Estado ribereño, que incrementa el territorio sobre el que ejercitar sus derechos.