VARIOS AUTORES
INTRODUCCIÓN
EL DERECHO EN LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA. ESPECIAL REFERENCIA AL MAGISTERIO PONTIFICIO DE PÍO XII / José J. Albert-Márquez
TARJETAS REVOLVING Y USURA: VIEJO PROBLEMA, NUEVOS ROPAJES / Enrique V. de Mora Quirós
EL HOMBRE Y LA HISTORIA, ENTRE ESPIRITUALIDAD Y JURIDICIDAD: REFLEXIONES SOBRE INTERACCIONES NECESARIAS / Angelo Anzalone
CHRISTIANISM AND LEGAL PROTECTION OF CULTURAL HERITAGE. POINTS OF REFLECTION AROUND THE IDEA OF UNIVERSALITY / Elena Bettarello
ALGORÉTICA EN LA RELACIÓN SER HUMANO-ARTEFACTO TECNOLÓGICO: LA APORTACIÓN DE LA TEOLOGÍA CRISTIANA Y DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO / Giulia De Bona
ONTOLOGÍA Y DERECHO / Adolfo Jorge Sánchez Hidalgo
PERSONA JURÍDICA Y FINES CARITATIVOS: LA INFLUENCIA DEL CRISTIANISMO Y DE LA DOCTRINA CANÓNICA EN EL CONCEPTO DE PERSONALIDAD JURÍDICA / Costantino-Matteo Fabris
LA ENCÍCLICA LAUDATO SI Y LA NATURALEZA / Orly Leopoldo Delgado García
La relación entre el Cristianismo y el Derecho constituye uno de los vínculos más fecundos y perdurables en la historia del pensamiento occidental. Desde los albores de la civilización europea, la fe cristiana ha ejercido una profunda influencia sobre las concepciones jurídicas, la estructura moral de las leyes y la configuración de los sistemas normativos modernos. Comprender esta interacción no solo permite apreciar las raíces espirituales de nuestras instituciones legales, sino también vislumbrar las posibilidades de un orden jurídico inspirado en valores de justicia, dignidad y bien común. En la actualidad, el diálogo entre Cristianismo y Derecho conserva plena vigencia. En un contexto global marcado por la fragmentación moral, los desafíos éticos de la biotecnología, las migraciones masivas y la crisis ecológica, el pensamiento cristiano ofrece una brújula ética capaz de orientar el Derecho hacia la promoción del bien integral del ser humano. Lejos de imponer una visión confesional, el Cristianismo propone una racionalidad moral abierta, que reconoce en la ley natural un fundamento común para la convivencia. Promover un estudio del Derecho que dialogue con la tradición cristiana significa formar juristas conscientes de su responsabilidad social, capaces de conjugar la técnica legal con una profunda sensibilidad por la justicia. El Cristianismo, además, invita a repensar la función del Derecho como vocación de servicio. El profesional del Derecho no es simplemente un técnico en normas, sino un agente de transformación social llamado a defender la dignidad de los más vulnerables. Por ello, promover la integración entre Cristianismo y Derecho no significa regresar al pasado, sino proyectar hacia el futuro una síntesis fecunda entre fe, razón y justicia. En un mundo donde las normas tienden a multiplicarse sin ofrecer un horizonte moral claro, el pensamiento cristiano ofrece una base sólida para repensar el sentido último de la ley. No se trata de sustituir la autonomía del Derecho por la autoridad de la religión, sino de recuperar la inspiración ética que hace posible una convivencia verdaderamente humana. Si deseas profundizar en este diálogo esencial entre la fe cristiana y la ciencia jurídica, te invitamos a adquirir esta obra Juridicidad y Pensamiento Cristiano. Una lectura rigurosa y accesible que explora, con mirada académica, cómo los valores cristianos pueden continuar siendo dando útiles al Derecho y orientando su misión hacia la dignidad de toda persona.