LÓPEZ ULLA, JUAN MANUEL
Índice
I. MEMORIA E IDENTIDAD 11
II. LA CASCADA LEGISLATIVA EN TORNO A LA MEMORIA 16
III. LA MEMORIA, INSTRUMENTO PARA LA CONVIVENCIA
Y LA DEMOCRACIA 23
IV. ¿HISTORIA O MEMORIA? 31
V. ¿LEYES PARA LA CONCORDIA? 35
1. Introducción 35
2. Leyes autonómicas que han derogado leyes de memoria 39
3. Iniciativas de derogación que no prosperaron 51
VI. UNA MEMORIA ENSEÑADA 53
VII. BUSCAR A LOS DESAPARECIDOS 61
VII. ¿MEMORIA COLECTIVA O PLURALIDAD DE MEMORIAS? 67
VIII. LA MEMORIA NO LEGITIMA EL ESTABLECIMIENTO DE UN RELATO 73
IX. DIMENSIÓN INDIVIDUAL Y COLECTIVA DE LA VERDAD EN LAS LEYES DE MEMORIA 77
IX.1. Sobre la dificultad de establecer una verdad colectiva 77
IX.2. La doble dimensión de la verdad que persiguen las leyes de memoria 80
X. LA DIFÍCIL JUSTIFICACIÓN DE UNA MEMORIA COLECTIVA 101
XI. EL CONCEPTO DE MEMORIA EN LA LEY ESTATAL 109
XII. EL CONCEPTO DE MEMORIA EN LAS LEYES AUTONÓMICAS 111
XIII. LOS TIEMPOS DE LA MEMORIA 117
XIII.1. El periodo en la ley estatal 117
XIII.2. El periodo de la memoria colectiva en las leyes autonómicas 121
XIII.3. El periodo de la memoria individual en las leyes autonómicas 129
XIV. LA MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS 135
XIV.1. Debieran ser todas las víctimas 135
XIV.2. La ley andaluza no abraza a todas las víctimas 143
XIV.3 Las demás leyes de memoria, tampoco 153
XV. NO ES TAREA DEL LEGISLADOR ESTABLECER
UNA MEMORIA COLECTIVA 161
XVI. LA VERDAD QUE SE DESPRENDE DEL TEXTO
DE LAS LEYES DE MEMORIA 167
XVII. UNA COMISIÓN EN FAVOR DE LA VERDAD 179
XVIII. EN TORNO A LA LEY 47/1977, DE AMNISTÍA 189
XIX. EL TÍTULO COMPETENCIAL PARA LEGISLAR SOBRE LA MEMORIA 195
XIX.1. El derecho a la verdad como necesidad humana 195
XIX.2. En torno a los argumentos empleados para legitimar la potestad legislativa de la Comunidad Autónoma en la materia 199
XV. BIBLIOGRAFÍA 219
Además de la Ley estatal de Memoria Democrática, la mayoría de las Comunidades Autónomas cuentan también con normas dictadas con el mismo objeto y finalidad. Fundamentadas todas en los valores democráticos de concordia y convivencia, lo cierto es que no han sido aprobadas con el consenso que hubiera sido de desear. Es más, cinco leyes autonómicas de memoria, las de Aragón, Valencia, Cantabria, Extremadura e Islas Baleares han sido recientemente derogadas.
Este trabajo viene a identificar las razones por las que estas leyes han sido contestadas por parte de la sociedad. Básicamente son dos, que todas las víctimas no son consideradas en un plano de igualdad, y que la memoria que establecen resulta de una interpretación ideologizada de la historia.
Tomando como referencia la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, en el contexto del conjunto de las leyes de memoria aprobadas, el autor considera que los obstáculos no son insalvables. Si el legislador se centra en preservar del olvido las graves violaciones de los derechos humanos perpetradas durante la Guerra y la Dictadura, y en reconocer el sufrimiento de todas las víctimas, no habría argumentos para derogarlas.